Hello Darkness, My Old Friend...

Por
Paco, Alberto y Aitor



Sábado 6 de Julio de 2002
Salimos tempranos de Roma hacia nuestro nuevo destino, Lucca,nos quedaba un largo viaje en un coche de alquiler que se encargo de conducir Vicente. A muy pocos kilómetros de nuestro destino se encontraba Pisa, y ya que ibamos a pasar tan cerca no podiamos dejar de vistar unos de los emblemas de Italia, tras la visita de rigor a la celebre torre de Pisa, fotito incluida, llegamos a nuestro destino, Lucca, cuyo festival acogía esa misma tarde a Paul Simon. La mañana se había estado presentado nublada hasta el momento y como no podía ser de otra forma debido a nuestra mala suerte empezó a llover -a alguien le puede parecer que esto es una locura y que todo nos ha venido de corrido pero nada más lejos de la realidad ya que si tuviéramos que contar la cantidad de gafes y problemas que nos ocurrieron entre los 20 días anteriores a nuestro viaje y su final, todos ellos relacionados por supuesto con él, tendríamos como para escribir otra crónica.
Tras una larga búsqueda, y eso que Lucca no es muy grande, por fin conseguimos encontrar el apartamento que habíamos alquilado, se encontraba a las afueras de la ciudad y resulto ser una autentica maravilla que hay que agradecer a Paco y a su novia Veronica por su visión a la hora de reservar los hoteles. Allí dejamos nuestro equipaje y empezamos a rezar para que esa tímida lluvia desapareciese. Algo que gracias a dios ocurrió a los pocos minutos de abandonar el apartamento en busca de nuestras entradas.

Lucca es una ciudad muy pequeña que se encuentra rodeada por murallas, un estilo a Avila aquí en España que alberga un festival de música bastante importante, o eso nos pareció tras ojear el cartel del "Lucca Summer Festival 2002"

Al llegar a la Plaza Napoleone, lugar escogido por los organizadores para el desarrollo del festival -aunque en un principio el concierto se iba a organizar en la plaza anfiteatro- comprobamos que aparte de que el sol había salido de nuevo entre las nubes, el escenario se encontraba ya prácticamente listo. Teníamos la sensación de que la tarde iba a estar muy bien y podríamos disfrutar del concierto, cosa que efectivamente ocurrió.
La plaza no era exageradamente grande, pero si bonita y acogedora. Numeroso ciudadanos se acercaban a cotillear, o ver como el equipo iba montando el stage y disponía el improvisado patio de butacas. Había un ambiente como de fiesta en la plaza, con mucho ajetreo y movimiento. En general, a todos nos gustó bastante el enclave inédito para todos nosotros en un concierto de Simon.

Como el día anterior en Roma, la banda subió al escenario, a realizar las obligadas pruebas de sonido. Tocaron piezas instrumentales, algunas diferentes a las que oímos el día anterior.
En un descanso, algunos músicos bajaron a la zona del patio de butacas, zona aun aislada del publico por algunas vallas de seguridad y cordón de seguridad. Digamos que el escenario y las gradas eran un mismo conjunto cerrado a los espectadores hasta nuevo aviso.

A pesar de ello, Vicente, consiguió acercarse a Harper Simon que se encontraba deambulando por el recinto en compañía de su pareja y del pequeño Adrian. Estuvo hablando con él brevemente, lo suficiente como para decirle que le diese un mensaje a su padre de parte de "The Sound Of Simon", Harper trato cón nosotros amablemente, dicho sea de paso. Aunque no creemos que le llegase a dar el mensaje.

Como el ensayo ya lo habiamos visto el dia anterior preferimos irnos a un lateral del escenario por si teniamos la oportunidad de saludar a algun protagonista, al rato, vimos pasar cerca de las vallas en la que nos encontrábamos, a varios de los músicos, a los cuales logramos persuadir para que se acercaran a nosotros. Saludamos a el guitarrista Mark Stewart, tan correcto y educado como siempre, con el bromeamos y charlamos, le enseñamos el tourbook del año 2000, que nos firmo en Paris (al ver su fotografia alli, nos contó una historia sobre ese momento en el que le sacarón la foto, pero la verdad es que no nos enteramos muy bien de lo que nos queria decir, pero como el sonreia, nosotros sonreíamos) y le preguntamos que si se acordaba de nosotros, de aquella tarde Parisina, nos dijo que no, pero sí se acordaba de nuestra presencia en el concierto de ayer. Vicente le recordó que eramos de la web thesoundofsimon.com, y le pregunto si la conocia, el con cara de sorpresa dijo "¿en serio?, si que la conozco", respondio (esto lo dudamos, quizas lo dijises para quedar bien con nosotros, o quizas no, quien sabe). Al marchase, nos fue preguntando el nombre a cada uno dándonos la mano, - "Paco" - (Pacó), - "Aitor" - (what?) - "AI...TOR" - (Auitor) - "Vicente" - (Visente), -Verónica - (Weronica) "Alberto, but you can call me Al" esta última broma hizo bastante gracia a Mark que incluso se puso a tararear el estribillo de la canción. Antes de marcharse le dijimos que su intro de Banjo en "Hurricane Eye" era maravilloso y le pedimos que nos lo dedicase, con su promesa lo despedimos. Mientras estabamos hablando con otra persona, Steve Gadd, el gran Steve Gadd, pasaba por detrás nuestras, fue uno de los músicos que se nos escapo en Paris, y alli estaba, todo un idolo para nosotros. Si hay algun musico vinculado a Paul Simon ese es Gadd, el musico que mas veces a estado con Simon en un escenario. Desde 1975 Steve Gadd no a dejado de colaborar en los discos y giras que a realizado el cantante neoyorkino, por cierto, es considerado como uno de los mejores baterias del mundo, y alli estaba el, a escasos metros de nosotros, nos abalanzamos hacia el y no perdimos oportunidad de fotografiarnos a su lado y pedirle unos autógrafos, tenía bastante prisa por lo que no nos dio tiempo casi a hablar con el, solo podimos decirle que era el mejor bateria del mundo, cosa que nos agradeció.
Jay Ashby, uno de los miembros de la sección de viento, fue otro de los que se acercó a nosotros y se mostró tambien diligente, de nuevo fotos y algún autógrafo, Vicente le preguntó si había alguna oportunidad de vernos con Simon, nos dijo que era un poco difícil, le dijimos que le habiamos dado una nota a Harper para que se le entregase a su padre y el nos respondio "seguro que se le entrega, es un buen chaval"... Pero tenemos que resaltar entre todos a Bakithi Kumalo, como el músico más amable y atento de los que hemos tenido el placer de conocer; nos abrió la valla de seguridad para que pasásemos al interior del recinto, y así pudiésemos charlar con él en privado. Así nuestro valioso "relaciones publicas" Vicente nos sirvió de improvisado interprete. El carismático bajista nos ofreció interesantes datos reveladores sobre el nuevo disco de Paul Simon, del cual nos dijo que ya están grabadas 3 canciones y que en los próximos 2 meses ya estará completamente grabado y listo para salir a finales de año. Según palabras del propio Bakithi sera un disco muy diferente a "You're the One" y que lo que tienen de momento "it´s beutiful, very beatiful", hay que decir que se encontraba entusiasmado con este nuevo proyecto, lo que nos hace pensar lo mejor. Desde aquí agradecerle sinceramente y de todo corazón la gratuita amabilidad y atención recibida algo bastante en desuso en estos días entre los músicos de elite y fans descarriados.
No pasamos por alto el hecho de que nosotros también le hicimos pasar un buen rato, reconocido esto en sus propias palabras, cuando emocionado nos agradecía el hecho de que le ofreciéramos un ejemplar del álbum "Graceland", para que nos lo firmase. Bakithi cogió el ejemplar, un vinilo de la época, y abrazandolo contra su pecho dijo algo así como: "este es mi álbum, lo adoro" con un gesto de cariño hacia el disco. Le dijimos que lo firmase en la portada ya que en un principio lo iba a firmar en el dorso, bueno casi lo obligamos. El lo hizo dándonos las gracias por el detalle, parecía muy contento por ello. Tras esa intensa charla, en la que hizo todo lo posible para que nos reuniésemos con Simon, llamando al Tour Managent, Jerome, para ver que podia hacer, se despidio de nosotros promentiendonos que nos dedicaria su baile en el solo de percusión de "Diamonds". Un gran tipo.

Tras el entretenido encuentro, que es uno de nuestros recuerdos favoritos de ese concierto, volvimos a interesarnos por tal. Es decir, se acercaba la hora y empezamos a preocuparnos por el tema del acceso a los asientos. Como las entradas -muy bonitas por cierto- no estaban numeradas teníamos que currarnos la forma de poder entrar al recinto entre los primeros, para coger una deseada primera o segunda fila, y es aquí cuando todo vale, lo que haga falta por coger un buen sitio. No hace falta decir que tras la charla con Bakithi Kumalo tuvimos que salir nuevamente al exterior de aquel espacio delimitado por las vallas.

Ya hacia rato que habíamos retirado nuestras entradas de las taquillas. Vicente tuvo que hablar en varias ocasiones con encargados de la preparación del evento, para que nos aclarasen como se produciría la entrada al concierto. Mientras tanto se habían reanudado las pruebas de sonido, solo que esta vez había un integrante de excepción se trataba del propio Paul Simon, que ensayaba también y dirigía a sus músicos. Aunque era gratificante observar el espectáculo, tuvimos que dirigirnos al lugar de entrada, para ir haciendo cola hasta que se abriera al público. Desde aquel punto, ubicado fuera de la propia plaza aun oíamos como desde el escenario tocaban "You´re The One", o "Hurricane Eye". Luego, el silencio se adueño de la plaza, donde aparte de los músicos ya ausentes, faltaba todo el tumulto de curiosos que habían sido desalojados de allí por la propia Policía Local que habian cerrado todos los accesos a la Plaza Napoleone. Ahora el tumulto estaba en las colas, debido a la horrorosa organización, la peor que hayamos visto. Gente mezclada con entradas de 1ª y 2º, colas que abrían por donde les parecía sin respetar la antigüedad. En definitiva un desastre en manos de unos cromagnones que no podían hablar y seguir una línea recta al mismo tiempo.
Al fin abrieron las vallas y como si de unos San Fermines se tratase salimos corriendo en manada en busca del mejor sitio, aquello parecía la famosa escena de la estación de "A Hard Days Night". Tras una estresante carrera y como no podía ser de otra forma lo conseguimos, estabamos en la primera fila, y es que al final todo sucede como debe ser y allí estabamos los que teníamos que estar, Nicolas, Nathalie y Guido (a los que no conociamos personalmente y se mostraron muy amables con nosotros), que se incorporaba un pelin más tarde pero que tenía reservado el sitio, algo que celebró con notable alegría - y por supuesto nosotros. Allí estamos casi como si de una repetición se tratase, casi los mismos que nos dimos cita en Roma.

En fin ya estaba todo listo, no faltaba nada, ni nosotros, ni auténticos fans norteamericanos que, de turismo aprovecharon para acercarse a ver a Simon. A las 21:30, y con todo el escenario iluminado comienzan a subir los músicos ante los aplausos del público. Segundos mas tarde- casi sin retraso- aparece Paul Simon por uno de los laterales, avanzando rápido al centro del escenario. El publico vitorea al artista que agradece los ánimos otorgados con gestos de gratitud inclinando la cabeza mientras coge su guitarra para comenzar su invariable repertorio.
Viste pantalones vaqueros, una camiseta de manga corta de un color verde turquesa y la misma gorra azul que llevó el día antes en Roma. En los ensayos llevó unos pantalones oscuros y una camiseta roja, si os fijáis en las fotos lo podréis ver, un poco más formal, sin embargo ahora su vestuario parecía despreocupado.
Se mostró animado y efectivo, ofreciendo un concierto de calidad semejante a la del día anterior. Paul Simon no falló, para nuestro gusto fue el publico quien lo hizo, una audiencia silenciosa, que solo aplaudía entre canciones y de manera escasa. Nadie daba ningún mensaje de entusiasmo a Simon, salvo los situados en las primeras filas, que como siempre intentábamos tirar del público para calentar un poco el ambiente, pero era difícil, puesto que la gente se limitaba a permanecer sentada. En honor a la verdad hay que decir que la masiva afluencia de gorilas del Staff y la disposición de las sillas tampoco ayudaba a saltarse el protocolo y acercarse a las vallas para caldear el ambiente.

Así transcurrió la primera parte del espectáculo, alguno se aventuró a levantarse pero rapidamente era recriminado por los espectadores de atrás, incluso a bases de tirones para que volviese a sentarse. Durante esa primera parte que a nuestro pesar pasamos sentados tampoco dejaban sacar fotos, estaba prohibido, cada vez que se veia algun flash salir de entre los espectadores, un tarugo de seguridad, tatuado hasta la coronilla y con la camiseta apunto de reventar, te decía con cara de pocos amigos que fuese la última vez; como para no hacerle caso.
En esos momentos ocurrio una graciosa anécdota, los fotógrafos acreditados sacaban fotos delante nuestra para sus respectivas agencias aprovechando que todavía no había nadie en la valla más cercana al escenario, y Adrian el pequeño hijo de Simon se acercó para sacar mejor algunas fotos, hay que decir que se pasa los conciertos sacando fotos entre la banda -esperemos que gracias a sus fotos el próximo tourbook sea algo mejor- y cual no sería nuestra sorpresa al ver que uno de los gorilas del Staff se le acerco para intentar echarlo, ¿pero a quien se le ocurre?, no hace falta decir el ridículo mayúsculo que haría cuando Adrian le dijo "¿ves a ese de ahí?, es mi padre". Destacar también que tras sacar las fotos paso delante nuestra y debido a nuestra pesadez durante el día anterior en Roma y este en Lucca, ya se conocía nuestros caretos a la perfección por lo que nos dedicó una sonrisa como diciendo, "otra vez estan aquí estos pesaos".

Poco a poco los miembros de la primera fila nos íbamos impacientando, aquel estatismo no estaba en nuestra naturaleza y empezamos a tramar algo. Estabamos ansiosos por levantarnos, en el escenario sonaba "Diamond on The Soles of Her Shoes" y el animo era notable. Durante el solo de percusión de la canción, Bakithi Kumalo volvio a hacer el baile parodia a los Ladysmith Black Mambazo que venia realizando durante toda la gira, esta vez nos señalo dedicándonoslo, tal y como le habíamos pedido en la charla que tuvimos con él. Gesto que nos emociono. Los seis decidimos levantarnos en "You Can Call Me Al", la siguiente cancíon, y cual no sería nuestra sorpresa, cuando como si de una increíble coincidencia se tratase que al sonar el primer acorde de dicha canción, Nicolas, Guido y demás acompañantes también se levantaron y no solo eso sino que como instantáneamente a todos nos dio por acercarnos a la valla que se encontraba a pie de escenario. Pero esta vez no estuvimos solos, la gente que había estado reprimiéndose durante la primera parte del concierto se agolpó en aquella valla, y claro ante esa masa de gente y ante tan repentina situación los miembros de seguridad no pudieron por mas que lo intentasen devolvernos a nuestros asientos. Así, los que nos encontrábamos de pie aprovechamos para sacar todas las fotos que nos dió la gana, cosa que estaba prohibida, pero cualquiera decía que no a 50 fans alocados. Allí permanecimos bailando al ritmo de tan infalible canción y logramos permanecer en ese puesto durante todo el resto del concierto, dando una imagen más calurosa ante los músicos. Al final la gente termino revolucionada, es lo que Paul Simon y su banda se merecía.
Más tarde,
Tal y como tambien nos había prometido y acordándose perfectamente de nosotros, Mark Stewart nos brindo su intro de bajo del principio de "Hurricane Eye". Fue ponerse el banjo y señalarnos con el dedo, la alegría y satisfacción se hizo notar entre nosotros que nos volvimos como locos.

Quizás, lo mas destacado del concierto - por ser un fallo técnico- fue el apagón que sufrió el escenario y que hubiese quedado más apropiado en "The Sound of Silence" por aquello de "Hello darkness, my old friend..." pero ocurrio al poco tiempo de comenzar "Proof", se quedo el escenario totalmente a oscuras. Esto no influyo para nada en la música, todos los instrumentos funcionaban correctamente y la banda respondía como una maquinaria bien engrasada aun estando en la mas completa oscuridad. Parecía no importarles nada el hecho de estar a oscuras, aunque los pitidos y el murmullo del publico hacia los técnicos era más que notable. En la banda todo seguía igual y el propio Simon, que parecía indiferente a pesar de todo, opto por destacar la situación, cantando en los versos de Proof improvisadas frases aludiendo al incidente. Y dirigiéndose al publico dijo algo así como "vamos, encender los mecheros, encender los mecheros", riendo y haciendo con las manos el gesto de encerderlo. Hubo bastante publico que lo hizo y realmente quedo simpático, máxime cuando la canción dice "Inténtalo". Fue una anécdota inusual pero que quedo simpática por lo natural y original de la situación. Poco a poco se iban arreglando los problemas y el primer foco que pudieron encender lo dirigieron de inmediato hacia Paul Simon -que estaba realizando un sobre esfuerzo tremendo ya que alargó la canción y no paró de moverse ni un instante animando al publico, cogiendo el micrófono y moviéndose de un lado para otro-, mientras tanto poco a poco se iban añadiendo nuevos focos, hasta que consiguieron volver a la normalidad antes de que acabase la canción con el típico remojon al publico y con un exhausto Simon que con guiños de comicidad aludía a su innegable estado de cansancio separándose la camiseta del cuerpo y sacando la lengua.

Luego el concierto transcurrió de forma natural. Adrian mientras tanto no paraba de sacarle fotos a su padre y de bailar improvisadas coreografías , unas veces propias, otras, indicadas por el publico o por el propio Simon. La complicidad entre padre e hijo resulto ser total.
Las versiones de "The Sound Of Silence" - con tan solo la guitarra acústica de Paul y el cello de Mark Stewart- y "Mrs. Robinson" nos impresionaron tanto como el día anterior.
Harper volvio a salir al escenario a acompañar a su padre en "The Boxer" tal y como había hecho en Roma pero esta vez tambien se unio Adrian tocando alguna percusión junto a Jamey Hadad. Además ahora el publico acompañaba mucho más, el famoso Lai la Lai resonaba por toda la plaza saliendo de las gargantas de todos los espectadores alli presentes, impresionante.
Tras los bises, y los múltiples agradecimientos de Paul Simon al público, el concierto llego a su fin, y a todos nos dejó un sabor de boca tan bueno como lo hizo el del día anterior. Al publico también le gustó mucho y todavía permanecieron unos minutos mas aplaudiendo en busca de la última propina de la noche. La gira "European Tour 2002" había terminado su periplo por tierras italianas, y con ella nosotros nos despedíamos de Paul Simon por este año.

Al final del concierto nos quedamos rondando los alrededores de la plaza a ver si caía algo. Y efectivamente al cabo de unos minutos, vimos a Mark Stewart bajando por un lateral del escenario cerveza en mano; empezamos a aplaudirle, algo que llamó la atención de los curiosos que por allí seguían y que se unieron a nosotros en este merecido homenaje, emocionado no tuvo mas remedio que acudir hacia nosotros para agradecernos el hecho. Le dimos las gracias por haberse acordado de nosotros y nos despedimos de él, que agradeció la presencia del publico italiano allí presente con un "Grazie Mile". Solo pudimos despedirnos de el, el resto de músicos y Paul Simon bajaron por otra parte.

El pequeño hijo de Paul, Adrian Simon, seguia el concierto desde un lateral del escenario.

Junto a si hijo Harper Simon en "The Boxer"

 

Y eso es todo lo relaccionado a Simon que ocurrió, después seguimos unos dias más de viaje por Italia pero eso ya no creo que os interese. Esperamos no haberos aburrido mucho.
Con la vista en un nuevo álbum en no demasiados meses, esperamos que el año que viene, Simon se embarque en una nueva gira promocional, ya va siendo hora de que se acerque por España, ¿no?.

Por ultimo no quisiéramos despedirnos sin volver a dar las gracias a todos aquellos que estuvieron allí ayudándonos:

Dar las gracias a Vicente, ya que sin el lo habríamos tenido crudo con nuestro cutre inglés, un día de estos tenemos que pasar de nuestro nivel ingles-Tarzan. Esperamos que nos disculpe su mujer por haberlo raptado a una semana de la boda, pero la ocasión lo merecía.
A Bakithi Kumalo por su enorme amabilidad y al que jamás le podremos pagar como es debido aquel momento que pasamos con él, estas invitado a la tomatina cuando tu quieras, tu ya nos entiendes.

A Mark Stewart por su cercanía y amabilidad hacia los fans.

Y en general a todos los que nos echaron una mano durante el transcurso del viaje, gracias por hacérnoslo pasar tan bien. Y guardar en el recuerdo a el resto de componentes de "The Sound Of Simon" que, bien por motivos de trabajo, de salud o por elegir otros conciertos no pudieron acompañarnos en esta ocasión. Desde aquí decir que no nos hemos olvidado de vosotros durante el viaje. Javi, espero que no se haga duro leer esta crónica y esperamos haber estado a la altura de la tuya, sentimos que no nos hayas podido acompañar esta vez. José Luis, ya lo sabes, que sentimos que no pudieses ir a Montreux después de lo que te costo conseguir la entrada, desde aquí desearle una pronta recuperación a Mati. Y José María, pues nada, que esperamos que esta crónica te sirva de anticipo y puedas disfrutar en Bélgica lo mismo que nosotros hemos disfrutado.

Y eso es todo lo que dió de sí esta crónica de nuestro viaje por Italia, nos vemos en el próximo tour.


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